viernes, 17 de junio de 2011

Writing as a therapy~



Nada nuevo. Llega verano, esa temporada que esperas con tanta ansia durante el curso académico, y después de los primeros días de emoción máxima vuelves a tu ya conocido rincón oscuro que lleva años contigo. Pensar, pensar y pensar hasta que cosas insignificantes terminan por sumarse a tu ya formado ovillo de líos anteriores. Parece que el ser humano sea... masoquista, a veces... Nos sentimos mal, y ¿qué hacemos? ponernos todas las canciones tristes que parezca que relaten nuestra situación hasta que acabamos deshidratados ocularmente. En vez de coger y terminar con todo, dejamos que se sumen más y más cosas a nuestra enturbiada mente. Parece que nuestro cuerpo no esté preparado para ser tan feliz y cuando ve que se acerca verano y su positivismo lo contrarresta usando sus métodos infalibles. Yo uso los míos, los mismos de cada año. Funcionan, sí, bueno... por encima, digamos. Pero la cosa es que nunca dejo de usarlos, llámale cobardía, pereza, pasividad, etc. ¿Cuáles son? Muy simples: busco motivos que cubran lo que me entristece, que me mantengan distraída y distanciada de lo malo. Cosas simples: nuevos grupos de música, nuevos temas sobre los que investigar, nuevos planes de futuro, nuevos actores y respectivas películas, nuevas cosas que poder aprender, nuevos amigos que conocer (normalmente online), etc. Funcionan, sí, pero creo que mi propio cuerpo ha ido fabricando anticuerpos contra este antibiótico o virus. Es decir, cada vez es menos efectivo, ese método de protección contra los malos pensamientos. ¿Qué hacer, entonces? Llega un punto que dejo elegir a mi propio cuerpo. Y después de varias señales, he confirmado lo que necesito: escribir. Llevo escribiendo desde que tengo uso de razón, incluso diría que escribo casi desde que empecé a dibujar, otra de mis vías de escape. Pasan los años y llego a la conclusión de que lo que me impulsa a hacerlo es siempre lo mismo: organizar mis pensamientos, entenderme a mi misma y estar cómoda con ello.
Siempre he escrito sobre historias irreales, fantásticas, sobre temas que me interesan y con los que suelo soñar. Es como un modo de vivir tus sueños aun estando despierta. Pero, poco a poco, he ido dándome cuenta que siempre incluyo a esas historias parte de mi, de mis pensamientos, de mis dudas, de mis frustraciones, de mis anhelos, de mi... de mí misma. No es solo una historia sin sentido, es una vía para determinarme a mí misma, saber quién soy, qué es lo que realmente pienso y busco en esta vida. Por eso lo necesito. Cada vez que he pasado temporadas sin escribir lo he notado, necesito dejar salir todo ese lío por algún lado, aunque sea de forma entrecortada e ininteligible para otros. Ya no sientes esa presión de ser observada al confesar sentimientos, de ser juzgada. Ya no se teme el ser comprendido o no, sino simplemente dejarlo todo claro y ordenado. Que otros lo lean es un gesto que aprecio mucho, años atrás (teniendo fotolog) era casi una necesidad, pero al final eso solo me trajo problemas: me volví vulnerable, incluso ante gente de confianza. Hay pensamientos que pueden ser interpretados de forma muy subjetiva y eso puede crear problemas, aunque esa no sea la intención. Por eso lo dejé, me busqué un sitio más personal, donde solo entrara gente que realmente fuera a interesarle el tema o al menos no fuera a juzgarme. Por eso me he ido alejando de las redes sociales directas como msn o facebook. Ahora solo digo lo justo, al fin y al cabo si estás con alguien, por mucha confianza que haya tus pensamientos son tuyos, no tienen por qué ser transparentes.
Sigo escribiendo, seguro que llevo un buen trozo, y eso que creí que con 3 líneas bastaría. ¿Cómo puedo seguir creyéndome eso después de llevar toda una vida escribiendo...?
Pensé que escribiría sobre algo en concreto y así vería qué es lo que más me afecta, pero, por lo visto, sigue siendo un simple cúmulo de cosas. Por separado no son más que irrelevancias. Eso... me reconforta un poco, al menos. Es cuestión de afrontarlo con positividad, entonces.
Oh, y antes de que me arrepienta de escribirlo y por muy obviedad que sea, me recordaré una cosa: hay cosas en la vida que hace falta dejar de buscar, porque mientras lo haces, idealizas el premio hasta que ves que es algo imposible e inexistente. Hay cosas que van a ser muy grandes en la vida aunque ahora parezcan pequeñas y no las veamos. Quizás están justo detrás nuestro y por querer ir rápido no las vemos... Y en vez de ir cabizbajos porque la espera se nos hace larga, lo mejor sería vivir sonriendo y sin esperar nada, dejar que llegue y un día nos sorprenda. Quizás nuestro positivismo les hace venir más rápido, quién sabe... seguro que eso invita más a venir que alguien amargado.
Adolescencia, parece que no se vaya a ir nunca y en cambio el tiempo sigue corriendo. Quizás seamos nosotros mismos quienes la alargamos...
Puede que vivamos demasiado influenciados por películas y libros con historias demasiado ideales. En mi caso, seguro.

Bueno, por lo menos creo que me siento un poco mejor~
Lástima que el otro "poco" siga ahí, así que ahora le cederé el turno a la música y su forma de expresión.



(La letra está subtitulada. Aunque no te atraiga lo asiático, creo que vale la pena. Encima el tema es escribir, mira por dónde~)


Puppycake~

1 comentario:

  1. Patrii!!:)
    sabes? hace tiempo que no entro en tu blog..pero ahora me apetecia entrar, no sé porque. Pero sabes que te digo? que nunca dejes de escribir..me encanta siempre lo que escribes porque lo que escribes es con sentiemiento, es real. :)
    sólo te digo eso..porque el resto ya lo sabes. :D
    y también sabes que aqui tienes a un amiga para todo lo que necesites..sé que no soy buena dando consejos y esas cosas..pero si necesitas un abrazo yo estaré a tu lado!! :)

    Un abrazo nee-chan!
    - asi sabras que soy yo ¬¬' jaja
    Lizz.

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