martes, 26 de enero de 2016

El ahora marca el mañana




Desde principios de enero he sufrido un cambio en mí. No se trata en mi forma de ser, pero sí en la forma de hacer las cosas. En concreto: en los estudios
Nota: escribo esto porque creo que puede servirle a alguien que esté en una situación parecida o incluso esté empezando algún estudio. Personalmente, ojalá me lo hubiera tomado en serio antes. Pero si así ha pasado, así debía ser. No sé si será muy coherente o demasiado largo, aviso ^^U
Si miro atrás, al empezar la uni (incluso al ir avanzando en la ESO), no miraba más allá del año presente. Nunca planeé con demasiada antelación. Hasta entonces solo había sido "ir tirando", aunque no mentiré: siempre he estudiado. Incluso más que muchos que solo pensaban en jugar. Pero nunca llegué a proponerme darlo todo, sino simplemente "dar lo mejor dentro de mis posibilidades." Eso es lo más lógico (y sensato), pero me he dado cuenta de que, al ir poniendo el listón a una altura "asequible", que no fuera ambiciosa para mí, me iba acomodando cada vez más. Sin darme cuenta ese listón fue bajando y llegó un punto que ya casi no tenía que esforzarme porque el aprobado ya me bastaba. Y arrastré esa dinámica hasta hace unos años.

Empecé bien, con buenos hábitos, (de hecho muy pronto, en primaria). Yo sola subrayaba los libros y me hacía resúmenes, y estudiaba mínimo tres días antes del examen diciendo a mi madre que me preguntara todo lo que salía en el libro. No sé si era el miedo a suspender o a "decepcionar" en casa, pero debía sacar lo máximo posible. Y me iba bien. Una vez saqué un 8,75 en naturales y lloré, pero luego en sexto suspendí mi primer examen (de mates, así que no me extrañó tanto), así que lo vi más normal y no me frustré tanto. 

En la ESO seguí con la dinámica de primaria, encima mi mejor amiga era la más lista de clase, así que razón de más para no dormirme y "no estar a su altura" (aunque ella era inteligente y sacaba notazas sin apenas estudiar, así que tampoco podía aspirar a igualarla) x)
Luego, en cuarto de la ESO nos asustaron (y prepararon) tanto por lo que nos esperaba en bachiller, que cuando lo empezamos al año siguiente me pareció que era mucho más asequible de cómo lo pintaban. Me esforcé mucho el primer trimestre, pero veía que el resto de la clase vivía sin apenas estresarse estudiando y aun así aprobaban. Así que surgió el gran error: relajarme y dejar de dedicarle tiempo al estudio. 
Seguía aprobando, pero mis notas eran muy sosas... La máxima era un 7, incluso en inglés, que siempre había sido un 9 como mínimo (aunque que conste que la profesora fue MUY exigente con el nivel y a la hora de corregir, nos exprimió mucho).
Aunque iba más relajada, en el fondo notaba que no estaba bien. Mi 'yo' escondido no dejaba de darme codazos, diciendo "eh, que en dos años tendrás que escoger carrera". Pero yo no sabía qué carrera escoger. No sabía cuáles habían. "Idiomas, ¿pero qué exactamente? Ya lo pensaré cuando llegue el momento." Otro error. 
No sé por qué, pero desde que me relajé en primero de bachiller, no veía motivación por ningún lado. Las notas se convirtieron en números sin importancia, daba igual la uni, aún estaba lejos. Y además, ¿tan determinante era un número? (más adelante vi que sí, efectivamente). Claro que alegraba una buena nota, pero no iba a por ella con todas mis fuerzas. Si podía aprobar, ya había cumplido con mi deber. 

Terminó el instituto. En segundo de bachiller me tuve que poner las pilas sí o sí por lo que requiere el curso, pero hice el esfuerzo necesario para ir sacando notables y ya. Llegó la selectividad, y, por fin... desperté. Como siempre, tarde xD
El hecho de entrar en la universidad se hacía cada vez más real, y oírlo tan a menudo me concienció aún más. Estudié más que en todo bachiller, y encima sin estresarme. ¡Solo era cuestión de organizarse! Nada de trasnochar, empalmar o chutarme a cafés. Las semanas previas, día tras día unas horitas, y a dormir mucho. De verdad, si hay algún momento del que me sienta orgullosa, aunque sean muy pocos, uno es cómo afronté la selectividad. La nota podría haber sido mejor porque no me dio la gana de coger optativas (solo cogí 1, latín, y por nuestro profe que no enseñó nada, no aprobé). Pero me quedé satisfecha. Notaba que lo había hecho bien. Pocas sensaciones hay tan reconfortantes como ver el esfuerzo recompensado. 

No contaré el tema de entrar a la uni, nota de la sele y eso, que ya lo hice una vez jaja (aquí).

Pero lo que vengo a decir es que... el trabajo del presente es más importante de lo que pensamos. No hay que obsesionarse, por supuesto. Vivir para estudiar y obcecarse con ser el mejor no es sano, hay que dedicarse tiempo a uno mismo y a estar con hobbys. Pero también creo que hay que retarse a uno mismo. Somos más capaces de lo que pensamos. 
A veces (me pasaba a mí) no vemos el momento de empezar a ponernos en serio con los estudios porque simplemente no vemos un motivo que nos dé fuerzas o una meta clara. Lo gracioso es que, en realidad, nunca se tiene uno (del todo). La vida da muchas vueltas y a veces terminas donde menos pensabas. Pero queda algo, y es muy importante: hacerlo por ti.
Si no hay ninguna motivación para que acabes o sigas lo que estás estudiando, ¡aunque sea fíjate en hacerlo lo mejor posible para ti! Vale mucho la pena. La satisfacción es algo que se experimenta de forma personal, (que sí, los demás podrán celebrarlo contigo, pero solo tú puedes sentirlo en su totalidad).

Esa épica sensación de ver una buena nota
Como muchos sabréis, he ido a la UAB y ahora estoy en la UPF. En la UAB fui una n00b o novata, no tenía ni idea de nada. En serio, estaba en primer curso y no sabía qué narices eran los créditos, para qué servían y qué valor tenían. En cambio, los compañeros de clase siempre hablaban de sus planes de futuro (e incluso de cosas que ya habían hecho) y daban la impresión de tener el camino allanado. Yo estaba en medio sin enterarme de nada. ¿Máster? ¿Au-pair? ¿Qué es eso? Nunca me había preocupado de informarme, de qué hacer para formarme, qué programas u oportunidades de viajar había, qué pensaba hacer después de graduarme... Solo sabía que había salido del instituto y que por "cadena" ahora tocaba la universidad. Y después ya se vería. 
Siempre había ido así, con la corriente. Y en muy poco tiempo tuve que cambiar. 
Me propuse recuperar mis hábitos de estudio y centrarme en sacar buenas notas, pero con los problemas que tuve con alemán no pude sacar cosas espléndidas. Ese es otro tema, jaja.
Me di cuenta de que, aunque estudiara, ya no estaba en el instituto. Repasar un día antes se había vuelto impensable. Tuve que reconstruirlo todo, mientras muchos llevaban años con el hábito asimilado (todo por relajarme en bachiller). Por eso reitero que, aunque sea por ti mismo, te esfuerces al máximo ahora. Aunque sea te vendrá bien para el mañana.

Cuando ya me cambié a la UPF me pasó un poco como en la ESO. Llegué muy preparada, pero por circunstancias vi que no era necesario agobiarse, la gente de mi alrededor vivía muy tranquila (demasiado, a veces). Pero aun así, no caí en el mismo error y al menos me seguí preparando bien los exámenes.
Y llegó el momento en el que tuve que recuperar alguna. Ya no era por no haber estudiado, sino porque, en la universidad, no basta con "lo mínimo". Al menos en algunas asignaturas más difíciles. Vi que realmente era mejor prepararse de más que de menos, porque muchas veces salí contenta de un examen y aprobé por los pelos. ¿Qué hubiera pasado si encima hubiera ido sin apenas estudiar por confiarme? Si suspendes, el año que viene no solo la tienes que repetir, sino que te quitan la beca y pagas el doble por esa asignatura en concreto. Somos 5 en casa, como para añadir otro gasto más. 
Como he dicho al principio, aunque en la UAB recuperé el hábito de estudiar, aún no llegó a ser del todo destacable. He perdido muchas tardes distrayéndome en Internet, o en tonterías. Es cierto que ha servido, he recuperado muchos hobbys, pero he visto que realmente no era un hábito "consolidado". Tenía agujeros. Era como un remiendo, estudiar más que antes, pero aun así no lo suficiente como para estar satisfecha. Aprobar o si puede ser, pasar del 6. Todo por no saber organizarme, porque aunque no lo parezca, 24 horas dan mucho de sí. 

Este año, tercero de carrera, me propuse esforzarme más que los anteriores, que fueron años de convalidaciones y menos asignaturas. He empezado bien, pero una la tendré que recuperar. Y creo que eso me ha hecho despertar. Ha sido la que más tiempo dediqué estudiando, pero en el fondo notaba que debería haber empezado antes. Ya no se trata de la cantidad de horas, sino de ir haciendo durante el trimestre y no absorberlo todo los días antes. Parece obvio, pero mis hábitos de estudios han sido tan poco sólidos que hasta que no he suspendido no he reaccionado x) Ya recuperé una el año pasado, pero no contaba que esta cayera también, así que me ha hecho ver que no hay que dormirse. Las que parecen fáciles requieren tiempo igual. Mejor prepararse bien para todas, que confiarse. Mejor que el examen sea tirado que no que sorprenda para mal la nota final.


¿Y todo esto para qué?
Ya he dicho que aunque no hayan motivos, lo hagamos para retarnos a nosotros mismos. Pero hoy hablando con mi padre, otra cosa más me ha hecho pensar: lo que hagas en estos años de carrera determinará tu futuro y tu trabajo durante unos 45 años. ¿Qué es un grado universitario al lado de toda la etapa adulta?
Repito que no hay que obsesionarse y aislarse, no vivir y pasar la juventud viviendo para sacar matrículas de honor (en mi opinión). Pero es cierto que tenemos que tomárnoslo en serio. Es más de lo que pensamos. Ya en mi caso lo he visto a la hora de escoger optativas este año. Todos queríamos la de Traducción Audiovisual, y al ir por nota media solo han podido unos pocos. Las plazas se agotaron en unas horas x) En este caso "solo" es una optativa, pero es un pequeño reflejo de lo que será la vida. Los que hayan hecho más, elegirán más. Ya podéis tener todos el mismo título, que el que tenga buenas notas será recomendado, entrará a más sitios y a consecuencia podrá asegurarse una vida más satisfactoria (tampoco digo que de la noche a la mañana vivan de ensueño, pero tendrán muchas más puertas abiertas, sin duda).

Mi padre siempre me dice "el que hace lo que puede, no está obligado a más". Siempre creí que la había seguido a rajatabla y por eso "me excusaba", pero me he dado cuenta de que la modificaba un poco. Era más bien "con que vayas sacándolo, mientras no pases de ello totalmente, ya está, no hace falta matarse." No hace falta matarse, pero tampoco se trata de no hacer nada y esperar a que siempre vaya todo bien. Y que luego encima me extrañe si gente a que le cuesta más, pero que ha trabajado más, me pasa por delante, todo por haber aprovechado mejor el tiempo (al final la inteligencia sola no es basta, sino que es crucial organizarse). 

No sé si ha sido el ver que se acerca el fin de la carrera y el querer mirar todas las posibilidades que ofrece el mundo para los estudiantes, pero algo me ha despertado. He visto que siempre he ido enterándome tarde de las cosas y ahora lo planeo todo al 100%. Si no hago algo, que no sea porque no me he informado. Y si puedo ir a por una buena nota, iré a por todas. No importa si el número, sino saber que lo he hecho lo mejor que he podido. Si suspendo, que no sea por no haberme esforzado. Que cuando pasen unos años, no diga "ay, ahora volvería y me esforzaría más, no costaba tanto ponerse." Que no diga "hubiera llegado lejos, pero no di todo mi potencial." 
Tener capacidad y desaprovecharla es muy frustrante, sobre todo cuando después ves a otros con tus mismas capacidades lo han conseguido y tú solo puedes decir "no era consciente" o "si lo hubiera sabido...".

Os animo a retaros :) A ver de qué sois capaces si realmente os esforzáis de verdad. A veces, así se descubren capacidades que estaban escondidas en ti. Encima no se pierde nada, porque incluso si quieres pasarlo bien y tener tiempo para ti, solo se trata de organizar el tiempo. El trabajo que se dedique a diario es muy importante, será peso que quites los días antes del examen.


Yo, como siempre, me he dado cuenta un poco tarde. Pero sé que todo ha servido, quizás es la única forma de hacerme despertar. Así que si os pasa como a mí, nunca es tarde, empezad hoy mismo a caminar con pasos más firmes ^^ De todo se aprende.

Y como me dijeron no hace mucho y que me impactó muchísimo, cuando vayas a un examen: 
Relájate, y disfruta.


Todos dicen que nadie va feliz a un examen. Pero se puede. Es tu decisión. Y si vas tranquilo, sabiendo que has hecho lo que has podido, siempre sale todo mucho mejor.

¡Gracias por leer!
Y ánimo con los estudios



2 comentarios:

  1. Creo que llegué un poco (bastante) tarde a esta entrada xD

    Entré a la universidad por segunda vez hace dos semanas, sin hábito alguno de estudio. Nunca tuve uno, porque donde estudié nunca necesité de uno, con poner atención en clases, bastaba, luego en la secundaria, bastaba con repasar un poco, pero en la preparatoria perdí todo interés. Ahora que estoy en la universidad, me lamento de no haberme hecho de uno. Creo que voy a necesitar mucho de las cosas que pones en la entrada, pero es difícil, me di cuenta muy, pero muy tarde.

    Hace mucho que no me pasaba por el blog y primera vez que comento, creo, me alegro de que no haya muerto, que esas entradas tan distantes, dan miedo xD Saludines.

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    Respuestas
    1. Hola!
      Ay ahora veo esto 'o' Perdona las entradas distantes jaajja
      La verdad es que hasta ahora no he tenido un ordenador decente, así que me ha dado aún más pereza actualizar... Además que se me juntaron estudios y muchas salidas, así que tampoco he tenido mucho tiempo :') Pero tengo muchas cosas en mente para dentro de poco!

      Muchas gracias por pararte a comentar!! ^^ Lo aprecio mucho.

      Y mucho ánimo con la universidad! Construir un hábito desde cero no es fácil, pero tampoco imposible :) La clave es la constancia, y recuérdate a menudo que dentro de unos años agradecerás haberte esforzado. Tú puedes!

      Saludos~

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