lunes, 31 de diciembre de 2018

Últimos suspiros del 2018

He pasado de escribir un post en octubre a ¡PUM! 31 de diciembre directamente xD 
Tengo varios posts del viaje de Japón en mente, pero como siempre he ido dejando tiempo pasar y sin querer ya estamos a finales de año. Aun así, tal como diré más adelante, no me preocupa aplazar algo (al menos ya no tanto como antes), así que simplemente iré subiendo cuando tenga ganas, con libertad ✨

2018 termina. Jo, ¡si parece que ayer estaba escribiendo la reflexión de 2011! Me doy cuenta de que, cuanto más creces, más rápido parece ir el tiempo. Cuando eres niño 1 hora te parece una eternidad; ahora casi da la misma sensación que 1 minuto (aunque depende de lo que se esté haciendo, claro). Sea como sea, mañana ya habremos dejado atrás este año. Me da pena, porque aunque en realidad el tiempo como tal es una construcción humana, el hecho de cambiar de cifra te "obliga" a pasar página, a cerrar un capítulo. Aunque no lo parezca, un año da para mucho, y escribir me va bien para ordenar la mente e intentar quedarme con lo bueno y/o lo que me haya hecho aprender y crecer. 

Académicamente, este año ha seguido en la línea del anterior: continuar con las entregas del máster online. He ido aprendiendo mucho sobre traducción audiovisual, pero debo admitir que el hecho de cursarlo desde casa a veces hace que me olvide de que estoy estudiando y lo noto más bien light. ¡Mejor así que no que sea agobiante, la verdad! Pero sí que es cierto que a ratos siento que tampoco estoy "estudiando" nada, que simplemente estoy trabajando a tiempo parcial como el año pasado (con un poco de menos horas, incluso) y haciendo pequeñas entregas. A su vez, con esto voy relajada a trabajar y he confirmado que realmente disfruto mucho enseñando, especialmente a niños (mi primera experiencia me hizo pensar lo contrario), así que estoy muy contenta de estar donde estoy (además, mi equipo de trabajo es ideal, me siento como en casa). Siento que soy muy privilegiada de haber encontrado esto para ganar unos ingresos, encima sin planearlo (me vino de repente en 2017), pero mi mente planificadora a ratos me chincha y me hace pensar "el tiempo pasa, tienes que empezar a ir viendo qué quieres hacer el año que viene que te permita ganar más para dar los primeros pasos hasta independizarte por completo". Suelo silenciar esa voz, porque ahora mismo tampoco me ayuda, pero pequeños trámites del día a día me lo van recordando (como que con 26 años ya no cuento como "familia numerosa" y que desde el año pasado ya no puedo comprar la T-Jove. Suerte que han extendido el Carnet Jove hasta los 30, porque si no... jaja). También me hace pensar en lo de que, si quisiera empezar otra carrera, entraría en la categoría de "+25 años". Por suerte, ahora mismo no tengo en mente volver a dedicar 4 años a la universidad (de hecho, creo que nunca lo haré). En todo caso haría otro máster, me desahoga más pensar que como mucho duran 2 años. La verdad es que tengo varios en mente, pero de momento voy haciendo una lista y ya voy viendo para dónde me van guiando las circunstancias. Sin duda, planear está bien, pero una de las cosas que he aprendido es también a soltar el timón de vez en cuando (y entonces ves el daño que te estaba haciendo sujetarlo tan fuerte). Hay que tomarse rachas de descanso (sobre todo mental) para seguir con más fuerza luego. Me recuerda a la canción de BTS llamada Paradise, la cual es una de mis favoritas hasta ahora (nada más escucharla me encantó la melodía, pero la letra encima la acaba de redondear aún más si cabe):

Marathon marathon
Life’s long so take it slow
42.195
The end is filled with a paradise of dreams

[...]

There’s no need to run without even knowing the reason
It’s alright to not have a dream
If you have moments where you feel happiness for a while
It’s alright to stop
Now we don’t run without knowing the destination
It’s alright to not have a dream
All the breaths you breathe are already in paradise

[...]

Who says a dream must be something grand
Just become anybody
We deserve a life
Whatever big or small, you are you after all


A veces es necesario parar y tomárselo con calma, sobre todo al estar constantemente bombardeados de lo que hace o deja de hacer todo el mundo a través de las redes sociales. Podemos caer en la frustración porque pensamos que los demás hacen mucho y nosotros nada, pero tenemos que ser conscientes de nuestros avances, por pequeños que sean. Incluso las pequeñas lecciones que aprendemos son piezas clave en nuestro camino. Está bien inspirarse a través de lo que consiguen los demás, pero no usarlo como motivo para sentirnos miserables y detenernos. Hay que seguir, poco a poco pero con buena letra.

Me va bien verlo escrito, porque es algo que yo misma olvido muchas veces.

Dejando de lado lo académico y laboral, 2018 me ha traído unas cuantas experiencias a lo grande que sigo sin procesar del todo aún a estas alturas. 
Cómo no, lo primero es el viaje a Japón en verano con mi amiga Eli. Fue la primera vez que viajaba tan lejos tantos días y acompañada solo de una persona. Estaba muy, MUY ilusionada, pero a la vez iba con cierto respeto porque no quería que se me escapara ningún detalle o que pasara nada malo. Tenía miedo de perder el pasaporte, el dinero, que no llegáramos a casa sanas y salvas, etc. Se me juntaron todas las paranoias xD Pero al mismo tiempo, como siempre, mi cuerpo autobloqueó esos miedos y fui dejándome llevar, lo cual fue acertado porque (como siempre otra vez), al final todo fue sobre ruedas~ En serio, no podría haber ido mejor de lo que fue, me siento realmente afortunada, hasta "mimada", diría yo. "¿Cómo puede ser que esté yendo todo tan bien?", me preguntaba a ratos.
Como ya dije, iré subiendo posts del viaje para ir tratando temas por separado, pero por si os interesa, hice un par de introducción (uno sobre el viaje en general y otro sobre uno de los sitios que visitamos). 
Se me hace difícil resumir 21 días, pero me esforzaré. Además, así lo proceso todo mejor y me recreo en los recuerdos ✨ Ay, me da lástima que ya haya pasado, aún me cuesta de creer que se ha cumplido uno de mis sueños (y me da cierta rabia no haberlo sabido expresar al 100% en el momento, quizás porque iba pendiente de que todo saliera bien). A pesar de todo, estoy muy contenta de haber conocido de primera mano un país tan soñado 😭 Encima pude reencontrarme con amigos a los que hacía años a los que no veía o que directamente no trataba por falta de tiempo. Hicieron que la experiencia fuera aún más auténtica y especial, muchas gracias a todos 💖 A su vez, compartir esta experiencia con mi amiga Eli me hizo aprender un montón y crecer como persona, convivir con alguien 24 horas durante 21 días requiere poner de tu parte y a la vez ser abierto, así que me alegro de haber tenido la oportunidad de crecer en ese ámbito también ^_^ Además, nos compenetramos muy bien~
La verdad es que Japón me dejó con ganas de más, ¡cada día estaba lleno de planes y aun así parece como que nos faltó mucho por ver! Así que esperaré con ganas a que se presente otra oportunidad de volver :)

Otra experiencia que sin duda fue impactante para mí fue asistir a un concierto de BTS en Europa. Tan solo un año después de decidir seguirlos, ahí estábamos, en Ámsterdam. La verdad es que, a pesar de que estar en pista fue agobiante, me siento muy afortunada de haber asistido y haberlos vistos tan cerca. Dejan con ganas de más, jaja. Y también pudimos conocer a gente muy maja ^^ Además, de paso aprovechamos y exploramos una nueva ciudad que siempre me había llamado la atención. Todo acompañada de dos buenas amigas con las que estos últimos meses he estrechado lazos, me siento muy feliz por ello 💖 Supongo que ya lo habréis visto, aunque sea de paso, pero aquí está el post que escribí sobre la experiencia en el concierto. BTS ha marcado mucho mi 2018, la verdad, me han hecho muy feliz de una forma u otra. Tanto su música como sus vídeos siendo ellos mismos me han aportado cosas muy buenas, así que estoy muy agradecida de haber profundizado más y no dejarme llevar por prejuicios (siempre que lo he hecho me he arrepentido porque luego ves que todo tiene cosas de las que se puede aprender).


Y ya pasando al apartado reflexivo, me gustaría dejar unas cuantas lecciones que he aprendido a lo largo de este 2018, así como propósitos para el que empieza mañana. 

💮 Una de las cosas que he aprendido y que llevaba años arrastrando es: no pasa nada si tardas más o menos en terminar algo (ya sea libro, anime, serie, cómic, videojuego, etc). Quizás suena a excusa o justificación, pero realmente había ratos que me agobiaba pensar en todo lo que tengo inacabado. Y dices "¡Pues acábalo!". Sí, muy fácil decirlo, jaja. Pero siento que me interesan tantas cosas que a veces hasta quiero hacerlo todo a la vez. Pienso mientras leo "podría estar adelantando X anime/videojuego/etc." A su vez, como he decidido retomar viejos hobbys (como dibujar, aquí el Instagram donde iré colgando dibujos), he añadido aún más cosas que hacer en vez de otras. Me recuerda a un par de frase que dijo Jungkook en un Vlive que estaba viendo anoche (lo tenía pendiente): 


Se refiere a hobbys, no cosas materiales
Sin embargo, en vez de dejarme llevar por el agobio, he decidido dejarme llevar pero por lo que me apetezca. Es algo que voy repitiendo, pero me cuesta ponerlo en práctica, así que he tenido que ir aprendiendo a hacerlo progresivamente. "¿Que hoy me apetece adelantar aquel libro de hace 4 años en vez del nuevo que me compré ayer? Pues adelante. ¿Que mañana me da por retomar aquel videojuego de hace meses? Pues adelante." Sin sentir remordimientos o "debería estar haciendo esto o lo otro". Porque si se piensa eso, no se hace nada.
Al principio pensaba que tener tantos intereses era perjudicial porque entonces nunca perfeccionaba nada, pero vi que realmente no se trata siempre de llegar a "perfeccionar" algo, sino simplemente disfrutarlo. Y en realidad lo hacemos para nosotros mismos, así que... ¿por qué buscamos justificar el tiempo que llevamos aplazando algo? Nadie nos va a poner una nota con un asterisco que ponga "entregado fuera de plazo". Tampoco nos controlarán si hemos terminado cosas al empezar otras nuevas, así que no deberíamos ser tan duros con nosotros mismos. En resumen: he decidido abrazar todos los intereses que vayan llegando a mi vida sin tener en cuenta lo que en su día dejé a medias. Si lo hice fue precisamente porque no me apetecía seguir, así que tampoco tendría sentido seguir simplemente por seguir, sin ganas ni motivación. Y a la vez, no ocultar lo que no terminé ni retomarlo con vergüenza, sino hacerlo cuando realmente sienta que tengo ganas y no "por deber". 

💮 La segunda cosa que he aprendido es la siguiente: por mucho que toda tu vida o trayectoria académica hayas estado centrada en un ámbito muy concreto (por ejemplo, la arquitectura), nunca es tarde para dar un giro a tu vida y estudiar algo que realmente te motive, aunque no tenga nada que ver con lo que has hecho hasta ahora. Esto lo he visto a través de amigos y conocidos de Twitter, como por ejemplo una compañera de Traducción que ha empezado enfermería. O una chica que hizo psicología y ha terminado en Corea haciendo traducción literaria. Me reta a abrirme más, sobre todo hoy en día que no basta con cerrarse en un solo ámbito para encontrar un trabajo. Además, como siempre me han interesado muchas cosas, he empezado a verlo como oportunidad para ponerme en serio con estudios que realmente me motiven y llamen la atención. En realidad... ¡el cielo es el límite! Mientras haya motivación, el resto no importa. Incluso si necesitas un fondo económico para algo, si tienes la motivación necesaria, estarás dispuesto a trabajar duro para ahorrar. 
Muchas veces me he autolimitado a la hora de hacer cosas, académicamente también, porque pensaba "qué pinto yo estudiando eso" o "deberías perfeccionar lo que tenga que ver con lo que has hecho". No obstante, al final vi que no servía de nada proponerse cosas que no tuvieran nada de motivación detrás, porque entonces pasa lo que pasa... no las haces, así que nunca las acabas perfeccionando. Por mucho que en su día empezaras con algo, si después de años ahora ya no te aporta nada, también es bueno verlo y ponerse con algo que realmente haga que pongas todo tu esfuerzo y energía. He decidido abrirme y ver qué es lo que me interesa ahora mismo, qué me motiva, y darlo todo. Hay que aprovechar estos tirones de inspiración y motivación, porque a veces consigues más en un tramo corto pero intenso. Espero aprovechar el tiempo en 2019 y atreverme a formarme en ámbitos que me parezcan interesantes~

💮 En tercer lugar he ido aprendiendo (no he terminado aún, jaja) a dar menos información personal en las redes sociales. Aunque, paradójicamente, he vuelto a poner abiertas mis cuentas de Twitter e Instagram después de años, eso me ha hecho ser más consciente de que mucha gente puede ver lo que publicas y me ha hecho ir con más cautela. A pesar de que me va muy bien escribir y compartir cosas personales, he aprendido a no "regalar" información gratuitamente. Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice, porque hay más ojos de los que parece. Y un simple pensamiento momentáneo puesto sin mala intención puede impactar negativamente. Así que, gracias también al ejemplo de varias de mis amistades, he ido poniendo en práctica lo que yo llamo "simbolismo en las redes sociales". Comparto cosas que he ido viviendo (sobre todo fotos), pero sin dar pelos y señales. Dejar que sea algo que quede entre yo misma y como mucho las personas que se hayan visto involucradas. La verdad es que me ha quitado peso de encima, me ha sorprendido porque pensaba que reprimirse sería peor y todo lo contrario. Este 2019 seguiré en esta línea~ He ido viendo que hay momentos que es bueno guardarse para uno mismo.

💮 La cuarta lección que he aprendido es la transparencia en las relaciones. Siendo introvertida y con tendencia a comerme la cabeza con tonterías, siempre he terminado adaptándome a los demás por miedo a que la otra persona se enfadara por algo. Está bien adaptarse, eso no hay que olvidarlo, pero no es bueno cuando pierdes tu identidad por los demás. En realidad, esto es algo que afortunadamente he ido cambiando desde hace años, pero es un proceso continuo que ha seguido a lo largo del 2018. Y si tuviera que describir la etapa de este proceso con una palabra, sería la que he dicho al principio: transparencia. Ser capaz de estar en una relación y que ambos os respetéis mutuamente, pero también teniendo la libertad de decir cuando algo no nos parece bien, no estamos de acuerdo, etc. No tener miedo de enseñar nuestro corazón. He ido viendo que eso no solo te quita una carga, sino que además es de ayuda para la otra persona. Une más porque se ve que hay más confianza, y a la vez ayuda a crecer mutuamente cuando alguien ve algo que no está bien y lo dice sin miedo (y con respeto, obviamente). Me ha liberado mucho sentir que puedo expresar lo que siento o pienso sin miedo a que la otra persona se decepcione o enfade (en realidad, ¡el 95% de las veces nunca pasa!). Y si pasa, siempre se puede hablar, ofenderse por minucias ya no toca a esta edad, la verdad. 

💮 Finalmente, la quinta cosa que destacaría es decidir pasar a la acción. Está bien planear, pero tampoco hacerlo con vistas a un futuro muy lejano, porque entonces nunca llega. He aprendido que a veces hay que dar el primer paso aunque el camino no esté del todo claro. Me recuerda a cuando Pedro se atreve a caminar sobre las aguas cuando ve a Jesús ahí tan pancho. Se fija en él y se atreve, pero cuando se gira y ve su alrededor amenazante, justo empieza a hundirse. A veces es bueno seguir adelante teniendo solo en tu campo de visión esa meta u objetivo y no tanto las circunstancias presentes. Agradezco mucho contar con personas cerca que me animan a atreverme más, a veces hace falta un pequeño empujoncito para hacer algo que luego no cuesta tanto~


Creo que estas serían las 5 lecciones que destacaría de este 2018, aunque sin duda he crecido mucho en más ámbitos. Me gustaría seguir creciendo más en 2019~ Aún tengo muchas cosas que mejorar tanto en cuanto a mí como hacia los demás. Me esforzaré para ser mejor persona con mejores pensamientos, una mejor visión del mundo y mejores objetivos. Me gustaría de alguna manera contribuir positivamente dondequiera que esté y, a pesar de que el tiempo vaya cada vez más deprisa, sentir que le he sacado partido y que vale la pena seguir adelante. Espero no tener tanto miedo al cambio ni a los nuevos retos, así como tener el valor de retarme más en todos los ámbitos. Espero también conocerme más y explorar todo lo que se me da bien y disfruto hacer, así que espero sacar más tiempo para hacer cosas que me hagan feliz, sin tener tan en cuenta tardar más o menos en terminar.

Para resumir, vuelvo al Vlive de Jungkook (es que me viene al pelo, me alegro de haberlo visto ayer xD). Esto es lo que espero del 2019:




Muchas gracias si habéis leído hasta aquí 💝 Siento que me he dejado muchas cosas porque este 2018 ha estado lleno de experiencias, pero he querido centrarme más bien en las lecciones. Espero que alguna os haga bien y que también hayáis podido extraer cosas buenas de este año~ 
¡Os deseo lo mejor para el que empieza!


Un abrazo y nos vamos viendo si Dios quiere

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por compartir esta reflexión sobre tus experiencias en el 2018 ❤️ Me siento identificada con un montón de cosas, así que te agradezco muchísimo que las plasmes por escrito ^^ Me hace sentir muchísimo mejor al leerlas :) Como dices, hay que dejarse llevar y soltar el timón. De nada vale comerse la cabeza con tonterías :) Espero que este 2019 venga cargado de cosas buenas y momentos bonitos, y que seas muy feliz ^____^ Muchos besos :**

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    1. Muchas gracias a ti por tus comentarios, Raquel T__T ❤️ Me haces sentir muy comprendida y escuchada, te lo agradezco mucho. Y me alegra un montón que de alguna manera te sea de ayuda!
      Espero lo mismo para ti también! Ojalá puedas sonreír a menudo y que vivas muchas experiencias agradables <3 Besos!!

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